- Formar a los alumnos en los estudios de la sangre y la orina, y otros líquidos corporales válidos para la detección de enfermedades y el seguimiento del tratamiento adecuado.
- Aprender a utilizar la herramienta de las magnitudes bioquímicas para detectar posibles enfermedades o realizar una valoración del pronóstico una vez establecido el diagnóstico.
- Dotar a los alumnos de los conocimientos básicos sobre las pruebas de las funciones tiroidea, suprarenal, hipofisaria y gonadal.
- Formar a los alumnos en las magnitudes bioquímicas ordinarias que deberían formar parte del repertorio básico de la mayoría de los laboratorios hospitalarios.
- Mostrar a los alumnos las magnitudes bioquímicas cuya medición se solicita con menor frecuencia pero no por ellos es menos importante.
- Formar a los alumnos en el procedimiento que se debe utilizar para realizar la recogida de pruebas siendo importante: el tipo de líquido del que se trate, la información que se quiera conseguir, e incluir la mayor información posible para que el resultado sea más exacto.
- Mostrar a los alumnos la forma de realizar exámenes bioquímicos, que debido a su sencillez se pueden realizar delante del paciente.
- Dotar a los alumnos de los conocimientos necesarios para que puedan interpretar correctamente los resultados de medida de las diferentes magnitudes y en qué casos la historia clínica del paciente es fundamental para determinar la naturaleza del trastorno.
- Prevenir al alumno sobre la realización de determinadas pruebas, o la realización de las mismas con uno u otro instrumental, sin tener en cuenta las consecuencias que sobre un paciente en concreto puede tener.
- Formar al alumno en la realización de exámenes bioquímicos más especiales como pueden ser la monitorización farmacoterapeútica como una herramienta fundamental a la hora de valorar la dosificación más adecuada de un medicamento. |